Tamarindo, Donde la jungla se encuentra con el mar.

Tamarindo, Donde la jungla se encuentra con el mar.

Hay un lugar donde la selva y el océano se abrazan.
Donde los monos aulladores despiertan el amanecer y las olas marcan el ritmo del día.
Un lugar donde la jungla se encuentra con el mar y la vida sucede con los pies descalzos y en bikini, la piel salada y el alma libre. Ese lugar se llama Tamarindo. 

Tamarindo es más que un pueblo costero en el Pacífico de Costa Rica.
Es un epicentro de vida, de encuentro, de energía.
Aquí puedes encontrar todo lo que necesitas: restaurantes, tiendas, cafés, surf, fiestas y atardeceres dorados… pero basta con alejarte unos metros del centro para perderte entre árboles gigantes, caminos de tierra y sonidos salvajes. En minutos, pasas del bullicio al corazón de la jungla virgen.

Y eso es lo mágico de Tamarindo: lo tiene todo, pero sin dejar de ser un paraíso natural.

Es un punto de partida perfecto para explorar. Cada fin de semana puedes escaparte a playas vírgenes de arena blanca o negra:
Playa Flamingo, elegante y luminosa.
Playa Avellanas, rústica y serena.
Playa Negra, intensa y salvaje.
Playa Conchal, con sus millones de conchitas bajo el agua turquesa.

Uno de los rituales más hermosos que tiene Tamarindo sucede cada tarde. Dependiendo de la temporada, entre las 5 y 6 PM, todos los habitantes se reúnen frente al mar para ver el atardecer. Y es que cada día el cielo se pinta distinto.
Rojos intensos, naranjas que arden, lilas suaves. No importa cuántos veas, nunca se repite. Es una pausa colectiva, un momento de conexión con la naturaleza y con los demás.

La vida aquí tiene ese ritmo tropical que te atrapa.
Muchos llegan por unos días… pero se quedan por la vibra.
Porque en Tamarindo, el tiempo se vive distinto. Se alarga en los atardeceres, se comparte en las olas y se celebra cada noche bajo las estrellas.

Hay bares frente al mar, DJ sets al aire libre, conciertos espontáneos, fuegos en la arena, y panoramas únicos como los martes de tacos o los jueves de ferias de emprendedores locales con música en vivo. Y si madrugas, los sábados por la mañana hay mercados llenos de frutas, verduras, pan artesanal y productos hechos a mano con amor.

Tamarindo también es surf, olas grandes y rápidas para profesionales, pero también suaves y amigables para quienes se están iniciando. Es un lugar donde todos tienen espacio en el agua, y eso se siente también fuera de ella: la comunidad es abierta, diversa, alegre, real.

Y como si fuera poco, la comida aquí es parte del viaje.
Puedes comer un casado local por muy poco en una soda típica, o regalarte una cena de autor en un restaurante con diseño de lujo, coctelería fina y cocina fusión. Aquí hay opciones para todos los gustos, todos los cuerpos, todos los sueños.

Por todo eso, nace la colección TAMARINDO de SAVAGE Wild Bikini.
Una colección que honra esa energía tropical, libre y femenina.
Bikinis que te acompañan en la jungla y en la fiesta, en la tabla de surf y en la feria, en la ola y bajo las estrellas. Diseñados para mujeres salvajes, sensuales, naturales. Mujeres que viven su propia versión de la Pura Vida.

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